jueves, 2 de febrero de 2012

Sauvignon Blanc


Cuando se habla de Sauvignon Blanc, se habla de frescura. Este vino blanco y ligero se destaca por sus ricos aromas herbáceos, acompañados por una acidez muy grata.
Prefiere siempre el Sauvignon más joven que encuentres.
Un segundo estilo de Sauvignon Blanc, menos común, es el "Fume" o "Reserva". Este ha tenido un corto reposo en barricas de roble, dando como resultado un vino con sutiles notas de tostado o vainilla.

Aromas típicos: Fruta cítrica, manzana verde, pera, piña y durazno. También hierbas frecas, cebollón y espárragos.

Paladar: Ligero y fresco, con una rica acidez.

Temperatura de srvicio: 8°-10°C

Armonía vino comida
Combina a la perfección con comidas ligeras y frescas, como ensaladas verdes, verduras al vapor, ceviche, mariscos y pescados delicados a la plancha. También con queso de cabra, queso fresco y queso azul.
El Sauvignon Fumé es más amigable con la comida. Su suavizado aroma y sabor y su mayor cuerpo combinan con comidas con más peso, como champiñones, pollo, risotto de mariscos y pescados más grasos.

Zinfandel

California ha adoptado con entusiasmo las grandes variedades francesas , a veces en detrimento de su propia cepa tinta clásica: la zinfandel. El origen de esta variedad es incierto, si bien se sabe que estuvo estrechamente emparentada con la primitivo de Italia meridional. La variedad llegó de Europa a California en la década de 1850. Zinfandel puede producir vinos de guarda, complejos y de fuerte personalidad, así como un tipo de rosado muy pálido denominado blush. No obstante, los mejores vinos de zinfandel siguen siendo producidos por viejas viñas cuidadosamente podadas, por lo que su rendimiento es reducido.

Viognier


Con características que te recordarán al Chardonnay, este es un vino complejo, con considerable cuerpo y un marcado aroma de damascos. Proviene del Ródano, Francia.

Aromas típicos: Damasco, durazno, miel, flores y chirimoya.

Paladar: De cuerpo amplio y acidez reservada, a veces con un poco de aspereza y amargor al final.

Temperatura de servicio: 10°-12°C

Armonía vino comida
Considera el volumen del vino al buscar armonizarlo con comida y sírvelo con platos de textura sedosa o cremosa. Encuentra afinidad con sabores a humo, miel, nueces, curry, romero, hinojo o lavanda.

Tempranillo


La tempranillo es la variedad clave de la mayoría de los vinos tintos españoles importantes, como los rioja, los ribera del Duero, los manchegos y los buenos tintos de Cataluña. Al aficionado puede recordarle un poco los aromas y el sabor de la pinot noir de Borgoña. La teoría, seguramente de origen gustativo, según la cual esta variedad habría pasado de Francia al norte de España gracias a los peregrinos, no ha podido ser confirmada históricamente. Cualquiera que sea su origen, la tempranillo se ha convertido en la cepa principal de los tintos españoles y adopta diversos nombres a lo largo y a lo ancho de la Península, incluyendo el de tinta rojiza en Portugal. Se cultiva en las orillas del Duero, tanto para producir oporto como para los vinos de mesa.

Los rioja son los más conocidos de todos los vinos a base de tempranillo. La variedad no suele utilizarse sola pero, en la composición de los mejores vinos riojanos, suele ser con frecuencia predominante. Esta cepa se da particularmente bien en las regiones de pluviosidad moderada de la Rioja Alta y de la Rioja Alavesa, y su maduración precoz se encuentra favorecida por las zonas altas, de clima mayoritariamente fresco y de suelos calizos, como es el caso de la Rioja y de la Ribera del Duero.

Palomino


Aunque los orígenes de esta variedad parecen algo inciertos, todo apunta a que su lugar de asentamiento histórico se sitúa en la zona de Jerez.

Fue una de las primeras variedades españolas famosas gracias al apogeo que alcanzaron los vinos de Jerez, incidiendo en que su cultivo masivo se propagara a otras regiones. Se cultivó en zonas de Valladolid para «ajerezar» los soleras de Rueda, pero también en Portugal, sobre todo en Setúbal y en la isla de Madeira, así como en Argentina, Perú, California, México, y en algunos países mediterráneos como Argelia, Tunícia y Chipre.

Su máxima expresión se consigue en la elaboración de los vinos generosos de Jerez. En los vinos generosos criados bajo el famoso «velo de flor», la variedad se mantiene en la retaguardia, no interfiriendo en el proceso de la crianza biológica cuando el vino se destina a fino, o en el de la crianza oxidativa en el caso de los amontillados y olorosos. Entonces se consiguen vinos muy aromáticos, limpios y delicados, con una variada gama de matices secos, almendrados y salinos en los finos, y más avellanados, balsámicos, de frutos secos y untuosos en los amontillados y olorosos.

Syrah


Aunque viene del Ródano francés, gran parte del mundo asocia esta variedad con Australia, que lo adaptó y lo rebautizó como Shiraz. Como el resto del mundo reconoce algo bueno cuando lo ve, ahora encontramos Syrah en todas partes. Viene en diferentes estilos: cuando proviene de climas cálidos, los vinos son muy concentrados y exuberantes. En climas fríos, los resultados son vinos más frescos.

Aromas típicos: Mora, ciruela, pimienta negra, tocino y cuero.
Paladar: Concentrado, normalmente frutoso, con tantitos suaves y acidez equilibrada.
Temperatura de servicio: 14°-16°C

Armonía vino comida
Sírvelo con carnes sabrosas como cordero, vacuno y cerdo.
Es ideal para los asados. Hierbas y aliños complementarios adecuados para realzar la armonía con el Syrah incluyen romero, tomillo, salvia y pimienta negra.

Pinot Noir


En su tierra natal de Borgoña, Francia, esta variedad trastorna a sus adeptos con sus misteriosas sutilezas sensuales. Es un vino suave y ligero, fresco, con el sabor de un tinto y el cuerpo de un blanco.
Son particularmente amigables con la comida, capaces de acompañar y complementar una amplia gama de platos con elegancia, sin imponerse.

Aromas típicos
Hay dos estilos marcadamente diferentes. Los Pinot más simples son muy frutosos, con aromas de frambuesa, frutilla y guinda negra. Los más complejos tienen además aromas más misteriosos y seductores, como champiñón, tierra húmeda y cuero.

Paladar: Ligeros en la boca, con taninos suaves y buena acidez, lo que aporta el frescor, que es tan apreciado en la compañía de comida.